Te amo
tú eres
mi pueblo.
Pero en tus manos hay metralla
y en tus ojos, oscuros policias.
No hay
comunicación entre mi amor
y tu violencia.
(¿quina manera més bonica de retratar la violència de gènere, oi?)
Ana Mª Rodas, "Poemas de la izquierda erótica"
miércoles, diciembre 07, 2005
Corazón coraza
Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza
porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro
porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.
Mario Benedetti
Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza
porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro
porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.
Mario Benedetti
Mira,
con estas manos jugué a las muñecas
y juego a ser mujer.
Las uso para comer o desnudarme.
Para estrechar
con pasión y ternura
tus testículos
-dos mundos de misterio-
tu pelo y tu silencio.
Pero también me sirven
para hundirte los ojos
para rasgar tu carne
y para hacer cicatrices progundas
en tu cerebro.
Ana Mª Rodas, "Poemas de la izquierda erótica"
con estas manos jugué a las muñecas
y juego a ser mujer.
Las uso para comer o desnudarme.
Para estrechar
con pasión y ternura
tus testículos
-dos mundos de misterio-
tu pelo y tu silencio.
Pero también me sirven
para hundirte los ojos
para rasgar tu carne
y para hacer cicatrices progundas
en tu cerebro.
Ana Mª Rodas, "Poemas de la izquierda erótica"
Mira,
con estas manos jugué a las muñecas
y juego a ser mujer.
Las uso para comer o desnudarme.
Para estrechar
con pasión y ternura
tus testículos
-dos mundos de misterio-
tu pelo y tu silencio.
Pero también me sirven
para hundirte los ojos
para rasgar tu carne
y para hacer cicatrices progundas
en tu cerebro.
Ana Mª Rodas, "Poemas de la izquierda erótica"
con estas manos jugué a las muñecas
y juego a ser mujer.
Las uso para comer o desnudarme.
Para estrechar
con pasión y ternura
tus testículos
-dos mundos de misterio-
tu pelo y tu silencio.
Pero también me sirven
para hundirte los ojos
para rasgar tu carne
y para hacer cicatrices progundas
en tu cerebro.
Ana Mª Rodas, "Poemas de la izquierda erótica"
Viceversa
Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte.
Tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte.
Tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte.
o sea,
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.
Mario Benedetti
Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte.
Tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte.
Tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte.
o sea,
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.
Mario Benedetti
Hoy he descubierto la belleza
de ser yo misma
-no
no fue así,
me lo enseñaste-
Pero al hacerme mujer
al mostrarme que los seres
son tan libres
comprendí
que libre yo
y libre tú
podemos tomarnos de la mano
y realizar la unión sin anularnos.
Así
después de la cópula perfecta
de la unión que no ata
del entregarse
sin miedo
con tu semen y tus besos me has vuelto
un organismo vivo
un ser perfecto.
Ana Mª Rodas, "Poemas de la izquierda erótica"
de ser yo misma
-no
no fue así,
me lo enseñaste-
Pero al hacerme mujer
al mostrarme que los seres
son tan libres
comprendí
que libre yo
y libre tú
podemos tomarnos de la mano
y realizar la unión sin anularnos.
Así
después de la cópula perfecta
de la unión que no ata
del entregarse
sin miedo
con tu semen y tus besos me has vuelto
un organismo vivo
un ser perfecto.
Ana Mª Rodas, "Poemas de la izquierda erótica"
miércoles, noviembre 30, 2005
Nos Sobran Los Motivos
Esta sala de espera sin esperanza,
estas pilas de un timbre que se secó,
este helado de fresa de la venganza,
esta empresa de mudanzas
con los muebles del amor.
Esta campana muda en el campanario,
esta mitad partida por por la mitad,
estos besos de Judas, este calvario,
este look de presidiario,
esta cura de humildad.
Este cambio de acera de tus caderas,
estas ganas de nada, menos de tí,
este arrabal sin grillos en primavera,
ni espaldas con cremallera,
ni anillos de premusir.
Esta casita de muñecas de alcoba,
este racimo de pétalos de sal,
este huracán sin ojo que lo gobierne,
este jueves, este viernes,
y el miércoles que vendrá.
(Estribillo)
No abuses de mi inspiración,
no acuses a mi corazón
tan maltrecho y ajado
que está cerrado por derribo.
Por las arrugas de mi voz
se filtra la desolación
de saber que estos son
los últimos versos que te escribo,
para decir "con Dios" a los dos
nos sobran los motivos.
Este museo de arcángeles disecados,
este perro andaluz sin domesticar,
este trono de príncipe destronado,
esta espina de pescado,
esta ruina de Don Juan.
Esta lágrima de hombre de las cavernas,
esta horma del zapato de Barba Azul,
que poco rato dura la vida eterna
por el túnel de tus piernas,
entre Córdoba y Maipú.
Esta guitarra sínica y dolorida,
con su terco knock knockin'on heaven's door,
estos labios que saben a despedida,
a vinagre en las heridas,
a pañuelo de estación.
Este ladrón atrapado en tus dudas,
la rueca de Penélope en Luna Park,
estos dedos que sueñan que te desnudan,
esta caracola viuda,
sin la pianola de mar.
(Estribillo)
estas pilas de un timbre que se secó,
este helado de fresa de la venganza,
esta empresa de mudanzas
con los muebles del amor.
Esta campana muda en el campanario,
esta mitad partida por por la mitad,
estos besos de Judas, este calvario,
este look de presidiario,
esta cura de humildad.
Este cambio de acera de tus caderas,
estas ganas de nada, menos de tí,
este arrabal sin grillos en primavera,
ni espaldas con cremallera,
ni anillos de premusir.
Esta casita de muñecas de alcoba,
este racimo de pétalos de sal,
este huracán sin ojo que lo gobierne,
este jueves, este viernes,
y el miércoles que vendrá.
(Estribillo)
No abuses de mi inspiración,
no acuses a mi corazón
tan maltrecho y ajado
que está cerrado por derribo.
Por las arrugas de mi voz
se filtra la desolación
de saber que estos son
los últimos versos que te escribo,
para decir "con Dios" a los dos
nos sobran los motivos.
Este museo de arcángeles disecados,
este perro andaluz sin domesticar,
este trono de príncipe destronado,
esta espina de pescado,
esta ruina de Don Juan.
Esta lágrima de hombre de las cavernas,
esta horma del zapato de Barba Azul,
que poco rato dura la vida eterna
por el túnel de tus piernas,
entre Córdoba y Maipú.
Esta guitarra sínica y dolorida,
con su terco knock knockin'on heaven's door,
estos labios que saben a despedida,
a vinagre en las heridas,
a pañuelo de estación.
Este ladrón atrapado en tus dudas,
la rueca de Penélope en Luna Park,
estos dedos que sueñan que te desnudan,
esta caracola viuda,
sin la pianola de mar.
(Estribillo)
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