La caza de amor
es de altanería.
Gil Vicente
sábado, noviembre 17, 2007
viernes, noviembre 16, 2007
Palabras para Julia
Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.
Hija mía es mejor vivir
con la alegría de los hombres
que llorar ante el muro ciego.
Te sentirás acorralada
te sentirás perdida o sola
tal vez querrás no haber nacido.
Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto
que es un asunto desgraciado.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.
Un hombre solo una mujer
así tomados de uno en uno
son como polvo no son nada.
ero yo cuando te hablo a ti
cuando te escribo estas palabras
pienso también en otra gente.
Tu destino está en los demás
tu futuro es tu propia vida
tu dignidad es la de todos.
Otros esperan que resistas
que les ayude tu alegría
tu canción entre sus canciones.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.
Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.
La vida es bella tu verás
como a pesar de los pesares
tendrás amor tendrás amigos.
Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.
Hija mía perdóname no sé decirte
nada más pero tú debes comprender
que yo aún estoy en el camino.
Y siempre siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti,
pensando en ti como ahora pienso.
José Agustín Goytisolo.
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.
Hija mía es mejor vivir
con la alegría de los hombres
que llorar ante el muro ciego.
Te sentirás acorralada
te sentirás perdida o sola
tal vez querrás no haber nacido.
Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto
que es un asunto desgraciado.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.
Un hombre solo una mujer
así tomados de uno en uno
son como polvo no son nada.
ero yo cuando te hablo a ti
cuando te escribo estas palabras
pienso también en otra gente.
Tu destino está en los demás
tu futuro es tu propia vida
tu dignidad es la de todos.
Otros esperan que resistas
que les ayude tu alegría
tu canción entre sus canciones.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.
Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.
La vida es bella tu verás
como a pesar de los pesares
tendrás amor tendrás amigos.
Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.
Hija mía perdóname no sé decirte
nada más pero tú debes comprender
que yo aún estoy en el camino.
Y siempre siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti,
pensando en ti como ahora pienso.
José Agustín Goytisolo.
miércoles, octubre 03, 2007
Dedications
I know you are reading this poem
late, before leaving your office
of the one intense yellow lamp-spot and the darkening window
in the lassitude of a building faded to quiet
long after rush-hour. I know you are reading this poem
standing up in a bookstore far from the ocean
on a gray day of early spring, faint flakes driven
across the plain’s enormous spaces around you.
I know you are reading this poem
in a room where too much has happened for you to bear
where the bedclothes lie in stagnant coils on the bed
and the open valise speaks of flight
but you cannot leave yet. I know you are reading this poem
as the underground train loses momentum and before running
up the stairs
toward a new kind of love
your life has never allowed.
I know you are reading this poem by the light
of the television screen where soundless images jerk and slide
while you wait for the newscast from the Intifada.
I know you are reading this poem in a waiting-room
of eyes met and unmeeting, of identity with strangers.
I know you are reading this poem by fluorescent light
in the boredom and fatigue of the young who are counted out,
count themselves out, at too early an age. I know
you are reading this poem through your failing sight, the thick
lens enlarging these letters beyond all meaning yet you read on
because even the alphabet is precious.
I know you are reading this poem as you pace beside the stove
warming milk, a crying child on your shoulder, a book in your
hand
because life is short and you too are thirsty.
I know you are reading this poem which is not your language
guessing at some words while others keep you reading
and I want to know which words they are.
I know you are reading this poem listening for something, torn
between bitterness and hope
turning back once again to the task you cannot refuse.
I know you are reading this poem because there is nothing else
left to read
there where you have landed, stripped as you are.
Adrienne Rich, from Atlas of a Difficult World
late, before leaving your office
of the one intense yellow lamp-spot and the darkening window
in the lassitude of a building faded to quiet
long after rush-hour. I know you are reading this poem
standing up in a bookstore far from the ocean
on a gray day of early spring, faint flakes driven
across the plain’s enormous spaces around you.
I know you are reading this poem
in a room where too much has happened for you to bear
where the bedclothes lie in stagnant coils on the bed
and the open valise speaks of flight
but you cannot leave yet. I know you are reading this poem
as the underground train loses momentum and before running
up the stairs
toward a new kind of love
your life has never allowed.
I know you are reading this poem by the light
of the television screen where soundless images jerk and slide
while you wait for the newscast from the Intifada.
I know you are reading this poem in a waiting-room
of eyes met and unmeeting, of identity with strangers.
I know you are reading this poem by fluorescent light
in the boredom and fatigue of the young who are counted out,
count themselves out, at too early an age. I know
you are reading this poem through your failing sight, the thick
lens enlarging these letters beyond all meaning yet you read on
because even the alphabet is precious.
I know you are reading this poem as you pace beside the stove
warming milk, a crying child on your shoulder, a book in your
hand
because life is short and you too are thirsty.
I know you are reading this poem which is not your language
guessing at some words while others keep you reading
and I want to know which words they are.
I know you are reading this poem listening for something, torn
between bitterness and hope
turning back once again to the task you cannot refuse.
I know you are reading this poem because there is nothing else
left to read
there where you have landed, stripped as you are.
Adrienne Rich, from Atlas of a Difficult World
sábado, septiembre 29, 2007
Entre el cielo y el suelo
entre el cielo y el suelo hay algo
con tendencia a quedarse calvo
de tanto recordar
y ese algo que soy yo mismo
es un cuadro de bifrontismo
que sólo da una faz
la cara vista es un anuncio de signal
la cara oculta es la resulta
de mi idea genial de echarte
me cuesta tanto olvidarte
me cuenta tanto olvidarte
me cuesta tanto
olvidar quince mil encantos es
mucha sensatez
y no sé si seré sensato
lo que sé es que me cuesta un rato
hacer las cosas sin querer
y aunque fui yo quien decidió
que ya no más
y no me cansé se jurarte
que no habrá segunda parte
me cuesta tanto olvidarte
me cuesta tanto olvidarte
me cuesta tanto...
Mecano
con tendencia a quedarse calvo
de tanto recordar
y ese algo que soy yo mismo
es un cuadro de bifrontismo
que sólo da una faz
la cara vista es un anuncio de signal
la cara oculta es la resulta
de mi idea genial de echarte
me cuesta tanto olvidarte
me cuenta tanto olvidarte
me cuesta tanto
olvidar quince mil encantos es
mucha sensatez
y no sé si seré sensato
lo que sé es que me cuesta un rato
hacer las cosas sin querer
y aunque fui yo quien decidió
que ya no más
y no me cansé se jurarte
que no habrá segunda parte
me cuesta tanto olvidarte
me cuesta tanto olvidarte
me cuesta tanto...
Mecano
Se feliz
Si la soledad te enferma el alma
si el invierno llega a tu ventana
no te abandones a la calma con la herida abierta
mejor olvidas y comienzas una vida nueva
y respira el aire puro
sin el vicio de la duda
si un día encuentras la alegria de la vida
se feliz, se feliz, se feliz, se feliz
con los colores de una mariposa
vuela entre las luces de la primavera
si te imaginas que la lluvia te desnuda
juega en los mares que despiertan a la luna
y se feliz, se feliz, se feliz, se feliz
si la soledad te enferma el alma.
Habana Blues
si el invierno llega a tu ventana
no te abandones a la calma con la herida abierta
mejor olvidas y comienzas una vida nueva
y respira el aire puro
sin el vicio de la duda
si un día encuentras la alegria de la vida
se feliz, se feliz, se feliz, se feliz
con los colores de una mariposa
vuela entre las luces de la primavera
si te imaginas que la lluvia te desnuda
juega en los mares que despiertan a la luna
y se feliz, se feliz, se feliz, se feliz
si la soledad te enferma el alma.
Habana Blues
miércoles, septiembre 26, 2007
Ara es dema
Ara és demà.
No escalfa el foc d'ahir
ni el foc d'avui, i haurem de fer foc nou.
Del gran silenci ençà, tot el que es mou
es mou amb voluntat d'esdevenir.
I esdevindrà. Les pedres i el camí
seran el pa i la mar, i el fosc renou
d'ara mateix, el càntic que conmou,
l'àmfora nova plena de bon vi.
Ara és demà. Que ploguin noves veus
pel vespre tèrbol, que revinguin deus
desficioses d'amarar l'eixut.
Tot serà poc, i l'heura i la paret
proclamaran conjuntament el dret
de vulnerar la nova plenitud.
Miquel Martí i Pol. De Crònica de demà. Llibres del Mall, 1977
No escalfa el foc d'ahir
ni el foc d'avui, i haurem de fer foc nou.
Del gran silenci ençà, tot el que es mou
es mou amb voluntat d'esdevenir.
I esdevindrà. Les pedres i el camí
seran el pa i la mar, i el fosc renou
d'ara mateix, el càntic que conmou,
l'àmfora nova plena de bon vi.
Ara és demà. Que ploguin noves veus
pel vespre tèrbol, que revinguin deus
desficioses d'amarar l'eixut.
Tot serà poc, i l'heura i la paret
proclamaran conjuntament el dret
de vulnerar la nova plenitud.
Miquel Martí i Pol. De Crònica de demà. Llibres del Mall, 1977
domingo, septiembre 16, 2007
Siento que voy alejándome
Siento que me voy alejando, que voy saliéndome poco a
poco, de esta realidad de las mañanas y las tardes y voy
entrando en un mundo que estoy construyéndome con mis
deseos y ansiedades y todas las cosas reprimidas que
empiezan a querer salírseme y que me empujan, casi sin
darme cuenta en la incertidumbre, allí donde deberé
quedarme sola, donde me da miedo ir porque sé que
tendré que asumir toda la responsabilidad del haberme
dado cuenta, del saber que no todo es aire y agua y pan y
leche y que hay algo más que nos rodea, que está en la
atmósfera, que nos persigue y espera para envolvernos en
esa belleza dolorosa que quisiéramos compartir y
acercarla a los demás pero que, al contrario, nos aleja, nos
hace sentirnos irreales, diferentes, como que acabáramos
de nacer a un mundo que no conocimos hasta entonces o
como que hubiésemos llegado de la estrella más cercana
o de la más lejana y estamos abiertos totalmente a las
hojas, al ruido, sintiendo derramarse la vida, sintiendo que
nos acercamos a esa, la verdadera realidad, aunque todos
crean lo contrario y nosotros no podamos explicárselos.
poco, de esta realidad de las mañanas y las tardes y voy
entrando en un mundo que estoy construyéndome con mis
deseos y ansiedades y todas las cosas reprimidas que
empiezan a querer salírseme y que me empujan, casi sin
darme cuenta en la incertidumbre, allí donde deberé
quedarme sola, donde me da miedo ir porque sé que
tendré que asumir toda la responsabilidad del haberme
dado cuenta, del saber que no todo es aire y agua y pan y
leche y que hay algo más que nos rodea, que está en la
atmósfera, que nos persigue y espera para envolvernos en
esa belleza dolorosa que quisiéramos compartir y
acercarla a los demás pero que, al contrario, nos aleja, nos
hace sentirnos irreales, diferentes, como que acabáramos
de nacer a un mundo que no conocimos hasta entonces o
como que hubiésemos llegado de la estrella más cercana
o de la más lejana y estamos abiertos totalmente a las
hojas, al ruido, sintiendo derramarse la vida, sintiendo que
nos acercamos a esa, la verdadera realidad, aunque todos
crean lo contrario y nosotros no podamos explicárselos.
Etiquetas:
poesia espanyola i llatinoamericana
Suscribirse a:
Entradas (Atom)